Qué ver en Gran Canaria en 7 días: itinerario por toda la isla

Guía·Equipo LIVVO·20 Abr 2026·4 min de lectura

Gran Canaria cambia de paisaje cada pocos kilómetros: playas de dunas, bosques de pino canario, acantilados, barrancos profundos y pueblos de montaña conviven en una isla que se recorre entera en una semana sin necesidad de prisas. Este itinerario de siete días combina costa e interior para conocer las dos caras de la isla, la turística y la más desconocida.

Día 1: llegada y capital

El primer día conviene reservarlo para Las Palmas de Gran Canaria. Vegueta, el casco antiguo, guarda calles empedradas, casas con balcones de madera y la Catedral de Santa Ana, testigos del origen de la ciudad. La jornada puede terminar en Las Canteras, una playa urbana de casi tres kilómetros donde caben un baño, un paseo por el malecón y una cena con vistas al Atlántico.

Vegueta, el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, junto a la playa urbana de Las Canteras.
Vegueta, el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, junto a la playa urbana de Las Canteras.

Día 2: dunas de Maspalomas

Las dunas de Maspalomas son la postal más reconocible de Gran Canaria y merecen una visita pausada, a poder ser al amanecer o al final de la tarde, cuando la luz suaviza el relieve de la arena. El resto del día puede repartirse entre Meloneras y Playa del Inglés, dos zonas con paseo marítimo, restaurantes y buena oferta de ocio.

Día 3: Puerto de Mogán

La carretera hacia el suroeste atraviesa barrancos y miradores hasta llegar a Puerto de Mogán, un pueblo marinero de casas blancas, canales y buganvillas al que muchos llaman la pequeña Venecia canaria. Su puerto deportivo, su mercado y sus playas cercanas dan para una jornada tranquila, sin prisa por moverse de un sitio a otro.

Día 4: la cumbre y Roque Nublo

El centro de la isla ofrece un paisaje muy alejado del que se ve desde la costa. La subida hasta Roque Nublo cruza pinares y miradores con vistas al Teide en los días despejados, y el sendero final hasta la base del monolito es corto pero exige calzado adecuado. Conviene salir con tiempo, porque el acceso puede requerir reserva previa según la época.

Día 5: pueblos de medianías

Teror, Tejeda y Artenara resumen la Gran Canaria menos costera. Teror destaca por su basílica y su mercado dominical; Tejeda, por sus vistas al Roque Nublo y sus dulces de almendra; Artenara, el municipio más alto de la isla, conserva viviendas trogloditas excavadas en la roca. Es un día para conducir sin prisa y parar en cualquier mirador que se cruce en el camino.

Día 6: ruta de playas

Amadores, Anfi del Mar o de nuevo Las Canteras permiten dedicar una jornada completa al mar, cada una con un carácter distinto: aguas tranquilas y arena fina en el sur, ambiente más local en la capital. La elección depende de si se busca servicios cerca, poco oleaje o simplemente un paisaje distinto al del resto del itinerario.

Día 7: cierre a medida

El último día es buen momento para volver a la playa que más haya gustado, subir al mirador que quedó pendiente o pasear de nuevo por Las Palmas antes de coger el vuelo. Gran Canaria tiene suficientes rincones como para dejar siempre algo pendiente para la próxima visita.

FAQs

¿Es suficiente una semana para recorrer Gran Canaria?+

Sí. Siete días permiten combinar la capital, el sur turístico, la costa suroeste, la cumbre y los pueblos de medianías sin agobios, aunque la isla siempre deja algún rincón pendiente para otra visita.

¿Qué no debería faltar en un primer viaje a Gran Canaria?+

Las Palmas de Gran Canaria y su playa de Las Canteras, las dunas de Maspalomas, Puerto de Mogán y una subida a Roque Nublo son los puntos más representativos de un primer recorrido por la isla.

¿Hace falta reservar para subir a Roque Nublo?+

Según la época del año el acceso puede tener aforo limitado, así que conviene comprobarlo antes de salir y llevar calzado cómodo, ya que el último tramo se hace a pie.

¿Qué pueblos del interior merece la pena visitar?+

Teror, Tejeda y Artenara muestran la Gran Canaria de medianías, con mercados, dulces típicos y vistas a los barrancos muy distintas del paisaje de las playas del sur.